Son tan glamorosas que hasta tienen nombre de estrella hollywoodense. Si una zapatilla en negro y dorado lleva fue bautizada como uno de los retoños de Britney Spears. Pinksneakers, línea chilena de los cada vez más sofisticados accesorios urbanos, nació el año pasado de la mano de dos diseñadoras, inspiradas en la moda que géneros musicales como el hip hop traspasan al vestuario.
Frente a competidoras foréneas que apuntan al mismo segmento, como DC o Vans, las locales apuestan por la exclusividad. Las partidas son limitadas y hay una notable preocupación por los detalles y el uso de materiales de calidad. “El espíritu es entregar productos con personalidad, nombre, apellido y fecha de nacimiento”, enfatiza Priscila López, una de las creadoras. Por si fuera poco, las más caras no superan los 25 mil pesos, tarifa súper moderada en comparación con marcas importadas.
En diciembre lanzarán Porn Star Collection 2008, con modelos en lona que reinventan la idea de las tradicionales Converse, zapatillas de skate enteramente de cuero y otros imprescindibles como bolsos y gorritos. Más información en Pinksneaker