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(alt)porno made in Chile II: Revolución rosada

* Pink Angels, la primera página de fotografía erótica de habla hispana, es chilena y estará disponible en el ciberespacio a mediados de año.

Camila es súper joven, pero también una experimentada modelo de desnudos. Posó para las páginas centrales de La Nación Domingo sometiéndose a la mirada de todo un país, ha protagonizado sesiones de fotografía erótica con Max Zafell y es quien más imágenes aporta a la todavía no lanzada web chilena de porno alternativo Pink Angels.

Estudiante de Arte y adorada por las cámaras debido a su notable capacidad de mutar según el concepto que requiera la toma, es una de las creadoras del proyecto criollo surgido del desencanto post masificación de Suicide Girls, siempre bajo la idea básica de formar una comunidad de chicas que cree en el desnudo como manifestación artística y construye lazos a través de canales como foros y blogs.

Bajo el alias de “Maniquí”, aunque también conocida como “Musa de Lirio”, resume el concepto perseguido por Pink Angels. “Pensamos que sería buena idea poder hacer algo más nuestro, donde nosotras pusiéramos límites y reglas, y donde la principal motivación fuese crear bellas fotos, con chicas únicas, en un ambiente de amistad y profesionalismo. Lo que queremos obtener es un sitio donde el principal tema sea la fotografía erótica, donde puedas ver chicas bastante normales pero con mucha garra y donde además se pueda interactuar”.

Una idea no demasiado distante de sitios como el propio Suicide Girls, Deviant Nation o Gods Girls, eso sí, creado en Sudamérica y con una orientación principalmente latina, aunque la voz ya está corriendo fuera de las fronteras del continente, tanto como para incluir a la primera extranjera, una modelo de nacionalidad belga de vasta experiencia en fotografía erótico fetichista.

“El concepto básico se mantiene, al igual que en la mayoría de los sitios de este tipo”, explica Cárol Meneses, popularizada como Sunna en Internet. “Crear una comunidad en la cual el eje central son las fotografías eróticas de las modelos, tener la oportunidad de interactuar con ellas y conocerlas en su faceta humana. En Pink Angels somos más como una familia, el sitio aún no se lanza, pero mantenemos actualizado nuestro Myspace y Flickr en donde también creamos un grupo del cual los usuarios pueden participar, opinar y organizar reuniones”.

Si a priori pudiese pensarse que mostrarse tal cual vinimos al mundo es una empresa demasiado compleja, “Maniquí” aclara que el reclutamiento no ha sido una misión imposible. “Para ser una Pink Angel tienes que ser una mujer segura, que sea atractiva no tanto por tener un cuerpo perfecto, sino por tener actitud y seguridad de sí misma, por lo tanto la desnudez no debería ser un problema para alguien que posee estas cualidades. En mi caso posé para la sesión al desnudo de La Nación Domingo, a cargo de uno de los más connotados fotógrafos nacionales, Rodrigo Núñez, y para hacer algo así tienes que estar dispuesta a que todo un país te vea en bolas, y que tus amigos, profesores y familiares puedan reconocerte. No tenemos problemas con desnudarnos, menos aún si tenemos la oportunidad de trabajar con gente llena de talento y visión estética”.

Y ¿qué necesita una chica para ganar sus alas?

Las interesadas deben completar un cuestionario que contiene preguntas que revelan su personalidad y adjuntar tres fotos no tratadas con programas de edición. “Escogemos a las chicas con más onda y aquellas que sean osadas al responder. No es suficiente una cara bonitasi el cuestionario lo com pletaron a la rápida y no nos deja ver parte de su personalidad. Si pasa la primera prueba, entonces es contactada con alguno de los fotógrafos para realizar su primer set de fotos”, detalla Sunna.

Por estos días el sitio se halla en fase de diseño y programación. La versión beta para staff, modelos y colaboradores estaría disponible en julio, y dos meses después se lanzaría la página completa, incluida sección de merchandising para quienes literalmente deseen colocarse la camiseta del proyecto.

(alt)porno made in Chile I

* La fotografía erótica que no conocemos incluye a una tribu de mujeres tatuadas, seguidoras del punk, el gótico y el metal y sobre todo, chicas pensantes capaces de desnudarse mientras plantean opiniones sólidas respecto a cuestiones contingentes.

Sunna, creadora del sitio chileno de porno alternativo.

No son Kendra, Holly ni Bridget de la mansión Playboy, ni tampoco pretenden serlo. No aumentaron la talla de su brassiere con implantes de silicona, no les preocupa si su vientre no es plano como una tabla de surf ni les interesa ser rubias. En el mundo del porno alternativo las chicas escuchan punk, son ultra pálidas vampiresas o mujeres súper curvilíneas como las chicas de calendario tan populares durante la Segunda Guerra Mundial.

Chile también aporta una cuota a este ejército de modernas pin-ups. La llamaremos “Pink”, aunque no corresponde ni a su nombre real ni a su alias de modelo de Suicide Girls, uno de los sitios más populares del negocio. No revelaremos su verdadera identidad porque sólo su mamá, su pololo, su más íntimo círculo de amistades y bueno, los usuarios que poseen una membresía en el sitio, saben que en 2007 le fue aceptado su primer set fotográfico, donde combina la rebeldía de las modificaciones corporales con el candor de un rostro casi infantil.

Nuestra entrevistada anónima pertenece a una generación de portales que divinizan el lado B de la belleza femenina. Sus chicas llevan tatuajes, perforaciones, la cabeza rapada o teñida de colores extravagantes, usan tallas mayores a la 38 y justamente ese aditivo de sensualidad no convencional es el que les ha redituado una popularidad comparable a las más oxigenadas conejitas Playboy.

En torno a ellas se tejen mitos y fantasías. En sus blogs comparten el diario vivir de mujeres comunes y corrientes que trabajan, estudian y también piensan e incluso alzan la bandera del feminismo al empoderarse de su propia sexualidad. Claro, con menos complejos a la hora de despojarse de su ropa para realizar fotografías que dejan muy en claro son de carácter artístico. Sugerentes, pero jamás explícitas.

“Arte es expresión, erotismo es insinuasión y el porno claramente es penetración. Yo nunca haría fotos teniendo sexo, masturbándome o metiéndome objetos con forma fálica por cualquiera de los agujeros de mi cuerpecillo,eso lo hago solamente cuando la cámara no está encendida”, aclara riendo Rommaneth Buendía, o “Atomic Exotic” en el ciberespacio.

“Mi primer acercamiento con la fotografía erótica fué hace bastante tiempo. Cuando recién comenzaba a tener contacto con el mundo a través de Internet llegué a una web que me encantó desde el primer momento por el impacto visual que entregaban fotografías de chicas con estéticas alternativas que posaban desnudas orgullosas de quienes eran. En ese tiempo obviamente yo era menor de edad y no tenía ninguna posibilidad de pertenecer a un sitio como ese”.

La aproximación real vino de la mano de Sunna, o Cárol Meneses, una de las primeras chilenas en ingresar a las filas de Suicide Girls, en 2005, y hoy modelo y fotógrafa de Deviant Nation, un sitio de similares características nacido en 2007. Esta diseñadora gráfica de 26 años y rasgos asiáticos cuenta que se retiró decepcionada de las limitaciones impuestas por su alma mater a la libertad de expresión de las modelos.

Su paso por el sitio tuvo de dulce y amargo. El saldo positivo: su círculo de amistades y contactos se elevó a su máxima potencia. Lo feo, toda una polémica generada por la venta de set rechazados a sitios declaradamente pornográficos, los reclamos por supuestas agresiones verbales por parte del dueño de la página, la publicación de imágenes con iconografía nazi y la demanda al fotógrafo Phillip Warner, o Lithium Picnic, por “violación a uno de los términos de su contrato” al retratar a su esposa para su sitio personal.

Pero los sinsabores no la hicieron descartar la fotografía erótica como una de sus pasiones. De hecho, y luego de investigar como no lo hizo cuando se sumergió en su primera experiencia como modelo, se unió al staff de Deviant Nation, un sitio de estética muy similar a Suicide Girls, pero donde insiste en que encontró espacio para expresarse sin restricciones e iniciar una carrera como la fotógrafa de otras chilenas que persiguen el mismo sueño.

Pero su interés va mucho más allá. Ya está en marcha blanca la web Pink Angels, una versión latina de los sitios eróticos gringos. La página ya ha reclutado una decena de jóvenes y aunque en un comienzo no habrá retribución monetaria -Suicide Girls, por ejemplo, envía un cheque de 500 dólares por set publicado-, el sitio pretende alzarse como una plataforma para desarrollar una carrera como modelo underground.

Arte versus porno

"No me incomoda para nada que me encasillen dentro de pornografía", afirma Atomic.

Aunque la línea es tenue y las definiciones diversas, las chicas afirman que lo suyo no es la pornografía. “Suicide Girls es distinto a Playboy, donde las chicas salen con juguetes sexuales y están casi todas llenas de silicona. Creo que no se compara. Suicide Girls es algo erótico, no porno”, sostiene “Pink”.

En cualquier caso, modelos como Atomic Exotic no le temen al estigma de la palabra. “En realidad no me incomoda para nada que me encasillen dentro de pornografía. Es muy difícil definir el término pornografía, cada persona tiene una visión distinta de las cosas y llegar a una definición general que agrade a todos resultaría extremadamente difícil y caótico. Pertenezco a un sitio que la permite, pero que no te obliga, por algo decidí ser parte de él y asumí las consecuencias que a corto o largo plazo pueda tener. Estoy conciente de todo lo que hago y hasta el momento no me ha traido ningún problema, es algo que me gusta y que nadie tiene derecho a recriminar”.

Sunna sabe muy bien que nadie es monedita de oro para caerle en gracia a todos.

“Para atreverte a modelar para un sitio con estas características debes tener claro ciertos puntos. Uno muy importante es que no todo el mundo verá tu trabajo como algo artístico o bonito. Por otro lado no estamos hablando de un sitio porno, esto es erótica, el porno es explícito, las personas que desean ver porno no se acercan a sitios como Deviant Nation porque no encontrarán lo que buscan. Por otra parte en sitios como este tienes a oportunidad de interactuar con las chicas, es más que ver culo y tetas. Existen ciertos códigos a los cuales los usuarios deben apegarse, el respeto hacia las modelos es primordial y la mala onda es sancionada. La moral está super vigente, porque no haces daño a nadie en sacarte una foto desnuda, no son fotografías de mal gusto, hay todo un trabajo y un arte detrás de cada imagen. No me siento un objeto, para nada, las personas que se acercan a ver las imágenes o a leer mi blog, es porque sienten curiosidad, les interesa conocer a la persona detrás de la cara, y aquellos que no lo ven así simplemente les respondes con un “sí, a veces, gracias’”.

La noche más fría del mundo

21.30 horas
Casa del Voluntario del Hogar de Cristo

Personas en situación de calleSonia González, voluntaria de la red calle del Hogar de Cristo, unta panes con el contenido de una tripa de paté. Viste pantalón térmico, como los que usan los deportistas para practicar esquí, cuello de polar y un colorido gorro tejido a lana. Es día viernes, de carrete, reuniones sociales, comienzo de la tregua tras una semana de trabajo, sin embargo una decena de personas deja de lado sus preocupaciones personales para donar un bien inestimable: su tiempo.

Son más manos. Para preparar los termos con té, visitar a quienes viven en indigencia y proporcionar un instante fugaz de compañía a seres humanos que para la mayoría son invisibles. Incluso si habitan en el centro de la ciudad. Como José, un esquizofrénico que hizo de su morada al acceso a un antiguo banco e ícono local de las denominadas “personas en situación de calle”, más de siete mil en todo Chile según un censo de 2005.

El grupo dispone el pan en tres canastas y reparte los recipientes de bebestible. Antes de partir participamos de una breve reunión informativa dirigida por la coordinadora, Claudia Salazar. Estamos casi listos, porque aún falta algo. Formamos un círculo e invocamos al Padre Hurtado, rezamos un Padre Nuestro y un Ave María y abandonamos la sede con rutas predeterminadas.

22.30 horas
Calle Sargento Aldea

Traspasamos un portón de madera que oculta tres mediaguas y un par de habitaciones minúsculas que tienen por techo un trozo de nylon.

“Aló, Hogar de Cristo”, se anuncia Sonia.

Nos abre José, el primogénito de la familia con seis años. Junto a él, nos recibe un penetrante olor a humedad, a camas deshechas, a desidia. En lo que sería el lecho matrimonial descansan Carolina, una mujer joven de cabello desgreñado, y sus hijos Angelina, una niña de penetrantes ojos verdes, y el pequeño Alberto Andrés. En la parte baja de un camarote Manuel manipula el control remoto del aparato de televisión donde los pequeños ven el Discovery Kids.

Hace dos días que los niños mayores no asisten al colegio. “Hace mucho frío”, explica Carolina, quien no trabaja. Manuel lo hace esporádicamente, sobre todo en primavera, cuando sus servicios como jardinero son más solicitados. Ahora consiguió una pega menor pintando una vivienda, aunque ese día nadie se levantó de la cama. No lo sabemos, pero quizá esas marraquetas fueron el único bocado que los críos se llevaron a la boca esa jornada. Salimos de la mejora.

Un perro negro y lanudo ha volteado el balde de la basura y escarba en busca de algún alimento. Afuera de su oscura pieza aguarda la señora María, una mujer mayor que trabaja como empleada doméstica. Nos recibe con una bolsa para guardar su pan y un jarro donde las voluntarias vierten té para entrar en calor en una noche que se anuncia fría. Su vecino, también de la tercera edad, ya está dormido. En su cuarto el aire se cuela a través de las hendiduras. El cielo se asoma por cada resquicio de lo que vendría a ser el techo. Las voluntarias le dejan su ración, pues a veces los socorridos la reservan como desayuno.

Don Segundo, un abuelo que debe asistir a control médico al hospital, pero no tiene quien le acompañe y corre el riesgo de olvidar su citación, también reposa y no responde al golpe en la puerta ni al llamado de Sonia. Nos devolvemos al portón de acceso esquivando charcos y barro.

23 horas
Camino Santa Julia

En medio de un sitio eriazo, rodeado de basura, se ubica nuestra siguiente parada.

Claudia y Sonia deslizan la ligera cortina de plástico que hace las veces de puerta del ruco de un hombre de cabello gris. Se le ve mejor, aseguran, pues luego de sufrir una herida en su brazo izquierdo se mostraba inapetente. Pero siendo honestos Queno no parece nada bien. El viento descorrió el forro de nylon y la lluvia cayó sobre la parte de las frazadas que cubre sus pies. Acepta el sándwich y bebe el té servido en un vaso plástico.

Ese mismo día un hermano, quien vive a pocas cuadras, lo visitó para dejarle un plato de comida y algunos clavos cubiertos de óxido para reparar la vivienda. Como Queno, las personas en situación de calle perdieron los vínculos afectivos e institucionales. En algunos casos podrían regresar a sus hogares, pero no sin una cuota de recriminación de parte de sus familias. El nomadismo les ofreció una libertad ilimitada y no es fácil acostumbrarse nuevamente a las normas sociales.

En cualquier caso, es casi imposible optar cuando no existen opciones.

Medianoche
Estación de Servicio YPF de Avenida Cachapoal

Estacionamos en la bencinera y cruzamos la calle en dirección a la línea férrea.

“El Lucho” está herido. Una semana atrás sufrió una lesión corto punzante en una de sus rodillas. A la misma hora llegaba un grupo de voluntarias que lo condujo de inmediato al servicio de urgencia. Está advertido de abstenerse de beber vino, pues ha de cumplir con rigurosidad el tratamiento con antibióticos a fin de evitar infecciones. Nelson, el otro morador junto a “El Caricia”, hermano del convaleciente, insiste en la necesidad de vendas limpias para las curaciones previas al siguiente control.

“El Caricia” trae la tetera, mientras los anfitriones nos ponen al tanto de los hechos de la semana. Hubo un asalto en la estación de servicio, uno de los delincuentes intentó esconderse en la ruca y en medio del tumulto “El Lucho” recibió una estocada.

Dejamos a los hermanos en la casa y junto a Nelson, arquitecto de profesión, caminamos varios metros sobre los durmientes con destino a la choza de Jorge, la más precaria de las visitadas hasta ese instante. Sonia cuenta que por mucho tiempo este hombre se negó a cubrir su ruco. Dormía bajo el firmamento, invulnerable a los azares del clima. Su terquedad cedió de a poco. Primero levantó un techo que lo cubría hasta el ombligo. Luego lo extendió hasta las piernas.

Esta noche lo acompaña un amigo. Su ánimo chispeante revela que ambos han bebido. Se le percibe contento y locuaz. Por lo menos el alcohol calienta el cuerpo cuando el frío cala los huesos, sensación acentuada por la cercanía de una acequia. No sería extraño que un día Jorge amaneciera muerto, pero es porfiado y afirma que nunca recurrirá a la hospedería. Una y otra vez repite que su padre morirá antes que él, dolor que no logra quitarse de encima.

Dos de la madrugada
Bodega de la Estación de Rancagua

¿En qué punto el ser humano extravía el respeto hacia sí mismo?

¿O debiera decir en qué momento como sociedad somos incapaces de proteger a quien está al borde de un abismo?

En la bodega de la Estación de Ferrocarriles se reúnen los tres grupos de voluntarios, correspondientes a los sectores norte, centro y sur de la ciudad. Ingresamos a un galpón de grandes dimensiones, oscuro, sucio, saturado de accesos a través de los cuales el aire corre sin conmiseraciones. Un hombre mayor yace sobre un colchón sucio y húmedo, en la dirección exacta en que golpea el viento. Le han pegado en una disputa por dos colchonetas que tienen frazadas. Se ha orinado en los pantalones quizá cuántas veces. Esa noche podría morir de hipotermia. Afortunadamente acepta la invitación de Claudia a pasar la noche en la hospedería.

En el otro extremo encontramos a Dago, quien padece tuberculosis y porta el virus del Sida. Es joven, pero su rostro revela la pérdida de toda fe. En principio se muestra distante, pero después acepta un vaso de té y le pide un cigarrillo a una voluntaria.

2.30 horas
Bajo un camión

Al fondo de un pasaje sin salida, en un rincón del sector Baquedano, se estaciona el acoplado de un camión. Es el dormitorio de don Mario, quien bajo el vehículo armó una precaria cama con colchón de cartones. Apenas reconoce las voces de Sonia y Claudia parece alegrarse. Se pone nostálgico. Pide que no se vayan tan rápido y compartan un tecito. “¿Usted se ha enamorado alguna vez?”, le pregunta a Sonia. “Yo sí y duele”, confiesa.

Nos enseña un crucifijo de madera tallada, su posesión más valiosa, y golpea con la palma de la mano el suelo humedecido. Don Mario suelta unas palabras tan amargas como auténticas. “Esto es la realidad”.

2.45 horas
Casa del Voluntario

Ha sido una noche “light” según el análisis de los voluntarios. No hubo que llevar enfermos a la urgencia del hospital, los que suelen estar ebrios ahora lucían sobrios y la bodega de la estación tenía pocos huéspedes, a diferencia de días en que un gran fogón cobija a un grupo diverso: caminantes, temporeros, hippies e incluso gente que huye de la justicia. Oramos otra vez y Claudia cierra la puerta. En casa nos espera una cama cómoda. Por desgracia son muchos quienes aún carecen de bienes tan elementales.

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Cristian Cortínez, coordinador Voluntariado Hogar de Cristo
“Existen personas con daños muy profundos”

- ¿Qué factores llevan a una persona a vivir en la calle?
- Por lo general son problemas personales, como por ejemplo separaciones, pérdida de su fuente laboral, alcoholismo y dependencia de drogas. Otro de los factores son de salud mental, como esquizofrenias no tratadas y retraso cognitivo. Algunas personas viven en situación de calle por opción, es decir, eligen vivir sin ataduras sociales como depender de un sueldo y salir del consumismo, pero es la minoría.
- ¿Puede intervenirse de manera efectiva para sacarlos de su situación o para ellos sólo queda la caridad? Caridad que contribuye a perpetuar el círculo, pues en la calle también viven personas sin discapacidades y en plena edad laboral.
- La manera en que el Hogar de Cristo busca la inclusión social de las personas en situación de calle es primero reconociéndolos como personas. Otro trabajo que se debe realizar es el que le compete a la sociedad en su conjunto, llámese Estado, organizaciones no gubernamentales, la sociedad civil, etcétera. El Estado junto al Hogar de Cristo y otras instituciones han dado el primer paso que es reconocerlos a través de un censo realizado en junio del año 2005. El paso siguiente se está gestionando en el Congreso para crear políticas públicas para las personas en situación de calle. Se debe trabajar en forma individual con cada una de estas personas, ya que cada una es un mundo diferente con necesidades diferentes. Sería ilusorio decir que todas las personas pueden salir de su situación de calle, ya que existen personas con daños muy profundos. Debo clarificar que estas personas son ciudadanos con derechos como el resto de la sociedad. La importancia del trabajo de promoción es darle a conocer sus derechos y fortalecer sus propias capacidades personales para que salgan de su situación de calle y así mejorar su calidad de vida.