* La fotografía erótica que no conocemos incluye a una tribu de mujeres tatuadas, seguidoras del punk, el gótico y el metal y sobre todo, chicas pensantes capaces de desnudarse mientras plantean opiniones sólidas respecto a cuestiones contingentes.

Sunna, creadora del sitio chileno de porno alternativo.

No son Kendra, Holly ni Bridget de la mansión Playboy, ni tampoco pretenden serlo. No aumentaron la talla de su brassiere con implantes de silicona, no les preocupa si su vientre no es plano como una tabla de surf ni les interesa ser rubias. En el mundo del porno alternativo las chicas escuchan punk, son ultra pálidas vampiresas o mujeres súper curvilíneas como las chicas de calendario tan populares durante la Segunda Guerra Mundial.

Chile también aporta una cuota a este ejército de modernas pin-ups. La llamaremos “Pink”, aunque no corresponde ni a su nombre real ni a su alias de modelo de Suicide Girls, uno de los sitios más populares del negocio. No revelaremos su verdadera identidad porque sólo su mamá, su pololo, su más íntimo círculo de amistades y bueno, los usuarios que poseen una membresía en el sitio, saben que en 2007 le fue aceptado su primer set fotográfico, donde combina la rebeldía de las modificaciones corporales con el candor de un rostro casi infantil.

Nuestra entrevistada anónima pertenece a una generación de portales que divinizan el lado B de la belleza femenina. Sus chicas llevan tatuajes, perforaciones, la cabeza rapada o teñida de colores extravagantes, usan tallas mayores a la 38 y justamente ese aditivo de sensualidad no convencional es el que les ha redituado una popularidad comparable a las más oxigenadas conejitas Playboy.

En torno a ellas se tejen mitos y fantasías. En sus blogs comparten el diario vivir de mujeres comunes y corrientes que trabajan, estudian y también piensan e incluso alzan la bandera del feminismo al empoderarse de su propia sexualidad. Claro, con menos complejos a la hora de despojarse de su ropa para realizar fotografías que dejan muy en claro son de carácter artístico. Sugerentes, pero jamás explícitas.

“Arte es expresión, erotismo es insinuasión y el porno claramente es penetración. Yo nunca haría fotos teniendo sexo, masturbándome o metiéndome objetos con forma fálica por cualquiera de los agujeros de mi cuerpecillo,eso lo hago solamente cuando la cámara no está encendida”, aclara riendo Rommaneth Buendía, o “Atomic Exotic” en el ciberespacio.

“Mi primer acercamiento con la fotografía erótica fué hace bastante tiempo. Cuando recién comenzaba a tener contacto con el mundo a través de Internet llegué a una web que me encantó desde el primer momento por el impacto visual que entregaban fotografías de chicas con estéticas alternativas que posaban desnudas orgullosas de quienes eran. En ese tiempo obviamente yo era menor de edad y no tenía ninguna posibilidad de pertenecer a un sitio como ese”.

La aproximación real vino de la mano de Sunna, o Cárol Meneses, una de las primeras chilenas en ingresar a las filas de Suicide Girls, en 2005, y hoy modelo y fotógrafa de Deviant Nation, un sitio de similares características nacido en 2007. Esta diseñadora gráfica de 26 años y rasgos asiáticos cuenta que se retiró decepcionada de las limitaciones impuestas por su alma mater a la libertad de expresión de las modelos.

Su paso por el sitio tuvo de dulce y amargo. El saldo positivo: su círculo de amistades y contactos se elevó a su máxima potencia. Lo feo, toda una polémica generada por la venta de set rechazados a sitios declaradamente pornográficos, los reclamos por supuestas agresiones verbales por parte del dueño de la página, la publicación de imágenes con iconografía nazi y la demanda al fotógrafo Phillip Warner, o Lithium Picnic, por “violación a uno de los términos de su contrato” al retratar a su esposa para su sitio personal.

Pero los sinsabores no la hicieron descartar la fotografía erótica como una de sus pasiones. De hecho, y luego de investigar como no lo hizo cuando se sumergió en su primera experiencia como modelo, se unió al staff de Deviant Nation, un sitio de estética muy similar a Suicide Girls, pero donde insiste en que encontró espacio para expresarse sin restricciones e iniciar una carrera como la fotógrafa de otras chilenas que persiguen el mismo sueño.

Pero su interés va mucho más allá. Ya está en marcha blanca la web Pink Angels, una versión latina de los sitios eróticos gringos. La página ya ha reclutado una decena de jóvenes y aunque en un comienzo no habrá retribución monetaria -Suicide Girls, por ejemplo, envía un cheque de 500 dólares por set publicado-, el sitio pretende alzarse como una plataforma para desarrollar una carrera como modelo underground.

Arte versus porno

"No me incomoda para nada que me encasillen dentro de pornografía", afirma Atomic.

Aunque la línea es tenue y las definiciones diversas, las chicas afirman que lo suyo no es la pornografía. “Suicide Girls es distinto a Playboy, donde las chicas salen con juguetes sexuales y están casi todas llenas de silicona. Creo que no se compara. Suicide Girls es algo erótico, no porno”, sostiene “Pink”.

En cualquier caso, modelos como Atomic Exotic no le temen al estigma de la palabra. “En realidad no me incomoda para nada que me encasillen dentro de pornografía. Es muy difícil definir el término pornografía, cada persona tiene una visión distinta de las cosas y llegar a una definición general que agrade a todos resultaría extremadamente difícil y caótico. Pertenezco a un sitio que la permite, pero que no te obliga, por algo decidí ser parte de él y asumí las consecuencias que a corto o largo plazo pueda tener. Estoy conciente de todo lo que hago y hasta el momento no me ha traido ningún problema, es algo que me gusta y que nadie tiene derecho a recriminar”.

Sunna sabe muy bien que nadie es monedita de oro para caerle en gracia a todos.

“Para atreverte a modelar para un sitio con estas características debes tener claro ciertos puntos. Uno muy importante es que no todo el mundo verá tu trabajo como algo artístico o bonito. Por otro lado no estamos hablando de un sitio porno, esto es erótica, el porno es explícito, las personas que desean ver porno no se acercan a sitios como Deviant Nation porque no encontrarán lo que buscan. Por otra parte en sitios como este tienes a oportunidad de interactuar con las chicas, es más que ver culo y tetas. Existen ciertos códigos a los cuales los usuarios deben apegarse, el respeto hacia las modelos es primordial y la mala onda es sancionada. La moral está super vigente, porque no haces daño a nadie en sacarte una foto desnuda, no son fotografías de mal gusto, hay todo un trabajo y un arte detrás de cada imagen. No me siento un objeto, para nada, las personas que se acercan a ver las imágenes o a leer mi blog, es porque sienten curiosidad, les interesa conocer a la persona detrás de la cara, y aquellos que no lo ven así simplemente les respondes con un “sí, a veces, gracias’”.